Agorafobia
Como caracoles, resbalamos hacia dentro, al abismo interior de las emociones en gestación en un bullir de parsimonia lubricada. Salir de ahí transparentando al través de masa gelatinosa todo cuanto sentimos apura el ánimo, extenúa los músculos, atiende con antenas que auscultan en onda de demasiada sensibilidad las reacciones ajenas. Se nota que es una exposición altamente delicada.🐌🐌🐌🐌🐌🐌🐌🐌🐌🐌
La lucidez queda enrevesada en el laberinto nacarado que la razón edifica amablemente, jornada a jornada, entre otros asuntos que se emboscan también con duras tapas precisando ser descifradas, sí, entre eso que los humanos denominan libros. Salida hay, pero... ¿a qué otro callejón que se erige en vericueto para ser esotéricamente deslizado por la mente de súbditos camuflados con sus lentes? (Continuar)

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